Durante los días que alguien en casa “ha cogido algo”: una gripe, un resfriado, una gastroenteritis… cualquier cosa que implique contagios de cualquier tipo o bien que guarde cama por otra razón, es necesario y muy beneficioso realizar una depuración ambiental de la habitación del enfermo manteniéndola lo más libre posible de toxinas. La medicina natural da una serie de consejos para cuidar a un enfermo que son de gran utilidad y probada eficacia:

  • Ventilar la habitación de media a una hora al día, si entra el sol mejor pues es un gran depurativo y revitalizador de la energía. Mientras se ventila se puede limpiar la habitación completamente: “polvo, suelo, etc…”. El enfermo estará en otra habitación durante ese tiempo, salvo que no se pueda levantar por alguna causa, en ese caso se le debe mantener bien tapado mientras se ventila durante un cuarto de hora cada vez un par de veces en el día.
  • La limpieza del suelo de la habitación puede hacerse con agua caliente con un chorro de vinagre y 4-6 gotas de aceite esencial de lavanda, de limón o de árbol de té.
  • Después de ventilar es el momento de higienizar el aire con alguna de estas posibilidades:
    • Difundir aceites esenciales con algún difusor eléctrico, eligiendo entre aquellos que son más recomendados para depurar el ambiente (VER RECUADRO) que sean agradables a la persona que guarda cama.
    • También se puede hervir agua con hojas de eucalipto, tomillo o rodajas de limón y ponerlo en un cuenco en la habitación, o dejarlo encima del radiador para que se evapore poco a poco.
    • Quemar incienso natural: esta resina es una de las mejores opciones para depurar un ambiente cargado, pero la condición es que se queme una pequeña cantidad sin que el humo llegue a molestar en ningún momento. No me refiero a los palitos de incienso si no a la resina natural.
  • Cambiar las sábanas y la ropa de cama todos los días si se ha sudado, lavarlas con agua muy caliente y añadir 6 gotas de algún aceite esencial antiséptico al detergente y usar vinagre blanco como si fuera suavizante, 1 vasito.
  • Colocar bajo la cama o en otro lugar un plato llano lleno de sal gruesa marina, y cambiarlo a diario. La sal absorbe toxinas ambientales.
  • La habitación tiene que estar caliente por el día y fresca por la noche, es necesario apagar la calefacción de noche y mantener al enfermo caliente en la cama pero no calentar demasiado el ambiente de la habitación.

Con estas recomendaciones se eliminan los virus y otras toxinas que pueda haber en la habitación del enfermo producto de su propio proceso, liberando el ambiente para que su sistema inmunitario solo tenga que luchar con ‘lo de dentro’. Además las sensaciones tan agradables que procuran estos cuidados a la persona que está guardando cama son tan positivas que facilitan aún más la curación.

Es cierto que puede parecer que estas propuestas dan más trabajo a la persona que cuida del enfermo pero por el contrario acortan la estancia en la cama lo que es beneficioso para todos. La convalecencia es más corta y la persona recupera las fuerzas con más rapidez. Igualmente se pueden practicar para mantener el hogar limpio a diario, tanto física como energéticamente.

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