Sí, un milagro para tu piel. Así tal cual se expresa la última clienta que los ha probado. Y no es la única, quizás tú también percibes su potencia cuando los usas… o ¡lo harás cuando los descubras!

¿Te suena eso de “Agua de Rosas”? ¿Sabes que originalmente es el agua que sale de la destilación de los pétalos de las rosas cuando se extrae su aceite esencial y por eso contiene toda su fragancia, pero también algo más?

Pues el Agua de Rosas auténtica es un HIDROLATO.

Los Hidrolatos son uno de los 2 productos que salen de la destilación de plantas aromáticas y medicinales, el otro son los aceites esenciales, y aunque provienen de la misma planta cada uno de ellos contiene sustancias que no están presentes en el otro y tienen diferencias muy interesantes a nivel terapéutico.

Los Hidrolatos son unas sustancias muy especiales puesto que contienen toda la información energética de la planta de dónde se extraen que se transmite al agua durante la destilación y están llenos de propiedades y virtudes curativas aprovechables tanto por vía oral como por vía cutánea.

En realidad no se parecen mucho a los aceite esenciales, los Hidrolatos tienen una concentración de principios activos muy inferior a ellos pero en comparación son hidrosolubles y no presentan contraindicaciones, siendo unas sustancias de rápida y eficaz acción física, energética y psicológica.

Los Hidrolatos no presentan ni el mismo olor, ni sabor ni propiedades que la planta o el aceite esencial pero sus efectos psicoemocionales pueden ser incluso mucho más rápidos que los de los aceites esenciales.

Busca Hidrolatos auténticos

Con el auge de la Aromaterapia está creciendo también el uso de los Hidrolatos y hay tantos productos elaborados con agua que no son auténticos hidrolatos (algunos con valiosas virtudes curativas y otros con ninguna) que tienes que conocer lo que vas a usar:

  • Hidrolatos propiamente dichos que también se pueden llamar hidrosoles o acuaromas.
  • Aguas florales o aguas herbales: pueden ser auténticos hidrolatos o no, lo verás en su etiqueta y el proveedor te lo garantizará o no.
  • Hidrolizados de… no son hidrolatos pero según su calidad sí que pueden tener virtudes curativas.
  • Aguas curativas: muchos hidrolatos se conocen así tradicionalmente pero no se comercializan con este nombre.

Los Hidrolatos no son infusiones, ni maceraciones ni decocciones de plantas, aunque se pueden crear productos similares añadiendo un aceite esencial, una fragancia o un aroma sintético al agua y filtrándola, o bien mezclándola con un surfactante y quizás un colorante: encuentras así una versión falsa pero comercial del verdadero Agua de Rosas… (ojo con estos productos, pero como son de bajo precio tienes una pista, los auténticos no son tan baratos).

El nombre de mi centro «Agua de Flores» alude a estas aguas curativas porque las considero indispensables para complementar los cuidados de salud y de belleza, ambos a la vez. Y es que yo también opino igual que mis clientas: son milagrosos.

Siempre cuento que el resultado tan potente de todos los tratamientos de Belleza Armónica que realizo es porque siempre uso hidrolatos de alta calidad… y llevo haciéndolo desde hace 23 años, cuando no era moda.

Pero quiero recalcar que los Hidrolatos no se extraen solo de las flores aromáticas si no también de muchas partes de plantas aromáticas y medicinales: los hay de semillas, raíces, hojas, etc. En la actualidad hay una gran variedad de hidrolatos con maravillosas propiedades aunque acompañan al ser humano desde hace miles de años, si bien en los últimos 2 siglos cayeron en desuso como otras tantas sustancias que nos provee la Madre Naturaleza y por suerte ya estamos retomando su uso. Si los pruebas te darás cuenta de que tan larga tradición es por una razón: funcionan. Es lo que constató mi última clienta asombrada de su acción.

La importancia absoluta de la calidad

Como puedes entrever, hay un grave problema para conseguir un producto de calidad. Para que te hagas una idea entre un buen aceite esencial y uno malo puede haber una diferencia de 1 a 10 (me refiero a aceites auténticos no a sínteticos ni mezclas), pero entre un buen hidrolato y otro malo la escala va de 1 a 100.*

Si deseas resultados debes asegurarte cuando adquieras un Hidrolato que cumple estos 2 requisitos:

  • En la etiqueta solo debe aparecer una sustancia: el nombre en latín de la planta de la que se ha extraído y NADA MÁS. Como complemento de calidad puede indicar que el producto es BIO, pero no es condición sine qua non.
  • Tiene que tener calidad ORAL. Es decir, se debe poder ingerir.

Los Hidrolatos son sustancias terapéuticas pero también cosméticas y si los compras solo de uso cosmético encontrarás en su INCI un montón de otras cosas que no deben estar ahí, sobre todo conservantes.

Esto ocurre porque se “cortan” tras producirlos (se diluyen con agua o alcohol para la industria cosmética) lo que mengua su calidad y aumenta su fragilidad, por lo que se vuelve indispensable usar conservantes aunque sean ‘naturales’ para evitar su degradación.

Pero esta práctica comercial hace que pierdan toda su potencia y virtudes terapéuticas e impide que uses un producto de alta calidad y menos aún que lo ingieras (está prohibido para los productos cosméticos, aunque sean ‘naturales’).

Puede valer como tónico cosmético, sí, pero yo no lo vendo ni lo aconsejo. Su alta eficacia se pierde para convertirlo en un tónico más… una verdadera pena.

Es por tanto fundamental que quién te suministre el Hidrolato te garantice su calidad y te oriente sobre cualquier duda. Algunos productores también pueden añadir conservantes para prolongar la vida útil de estos productos, lo que los vuelve como ya dije, inadecuados para uso oral.

 

¿Cómo aprovechas sus cualidades al máximo?

Haciendo una CURA de hidrolatos. Estos productos son inofensivos como ya te dije, no tienen efectos secundarios, contraindicaciones o interacciones con fármacos y pueden usarse en cualquier edad y estado vital.

Son especialmente adecuados para uso cosmético, limpiando y cuidando el cutis y aliviando problemas cotidianos como heridas o quemaduras, pero también problemas de salud como caspa, dermatitis o psoriasis.

Combaten infecciones y se hacen con ellos gárgaras, compresas, baños o lavados. Incluso se pueden usar para limpiar el colon con lavativas de hidrolatos.

Y además puedes disfrutar de su aroma en recetas de cocina: ¿sabías que el Lassi, la bebida de yogur de la cocina india puede llevar la fragante Agua de Rosas, o que el Roscón de Reyes lleva Agua de Azahar? Una delicia sin duda alguna…

Estos son los usos que más recomiendo en mi trabajo cotidiano, para que lo tengas claro de un vistazo. Después iré publicando más post dedicados a los más usados con sus virtudes y dosis, no te los pierdas.

 

¿Cómo los usas?

 

USO EXTERNO

1. Como un tónico facial, corporal o capilar:

  • en algodones empapados de hidrolato para aplicar en el rostro después de limpiarlo.
  • idem antes y después de una mascarilla.
  • en compresas para dejar un ratito sobre los ojos, una pupa, herida o zona necesitada.
  • en spray o pulverización para aplicar como BRUMA facial o corporal antes de la crema o leche o aceite.
  • en spray capilar para humedecer el pelo o el cuero cabelludo al peinarlo.
Te recomiendo que cuando apliques un hidrolato en el cutis no lo dejes secar y te pongas de inmediato el producto cosmético que estés usando para emulsionarlo con el hidrolato en la misma piel: se crea un nuevo producto que no existía antes enriquecido con las propiedades del hidrolato y que penetrará mucho mejor. Este truco es adictivo…

 

2. Como ingrediente cosmético, sustituye al agua en todas las fórmulas que la lleven:

  • Mezclado con ingredientes para mascarillas faciales, corporales y capilares.
  • Mezclado con vinagres o extractos de plantas.

3. Como sustancia curativa: diluido en agua para gárgaras, o en lavados oculares, vaginales, intestinales o de nariz. A razón de 1 cucharada de hidrolato por vaso de agua filtrada o hervida. También se puede añadir como ingrediente a una mezcla de fitoterapia, por ejemplo para enriquecer una tisana usada como base para otros productos o como ingrediente principal para lavados, baños o compresas.

Los hidrolatos para uso externo puedes usarlos indefinidamente, pero siempre aconsejo que a medida que termines el envase de uno cambies a otro diferente para que tu piel no se acostumbre y dejes de notar sus efectos curativos con la intensidad del inicio.

También se pueden alternar si deseas tratar varias cosas al tiempo: un día usas uno y al siguiente el otro, o bien una semana seguida uno y la siguiente otro… Y también se pueden mezclar, ¡hay mil maneras!

 

USO INTERNO

Como es un concentrado de planta medicinal, para usar sus virtudes terapéuticas debes ingerirlo:

  • Acción emocional: 1 cucharita de postre en 1 vaso de agua, temperatura al gusto, de 1 a 3 veces al día, alejado de las comidas.
  • Acción orgánica: 1 cucharada sopera en 1 vaso de agua, temperatura al gusto, de 1 a 3 veces al día, antes o después de las comidas.

Las curas internas se realizan en períodos de 21 días o bien de 40 días, dependiendo de qué hidrolato tomas y para qué está indicado. Tras terminar esa cura, se descansa un tiempo antes de comenzar una nueva.

Para un tratamiento a largo plazo se aconseja tomarlo 21 días, descansar 7 y retomar este ciclo el tiempo necesario. Mientras que las curas de 40 días se pueden hacer como tratamiento para algo puntual o como preventivas.

Estas dosis están dirigidas a un uso general sin supervisión profesional para adultos, embarazadas, niños o ancianos pero siempre es recomendable buscar orientación profesional si se desea tratar problemas concretos de salud. Si es tu caso, realizo consultas on line como naturópata especializada en Aromaterapia, puedes ponerte en contacto conmigo.

Los hidrolatos son estupendos para ayudaerte a ingerir agua si no te apetece beber. Para ayudar al cuerpo a hidratarse es necesario beber AGUA PURA fuera de las comidas de manera que no se absorba con los alimentos ni interfiera en la propia digestión, por lo que añadir a ese agua un poco de hidrolato aportará un sabor y un aroma que te facilitan la toma de agua sin reticencias a la vez que aprovechas todas sus virtudes.

 

Manipulación y conservación

Conserva tus hidrolatos en un lugar oscuro y seco, o bien en la nevera si no los usas diariamente. Se pueden estropear según el ambiente donde se conserven.

Algunas veces desarrollan un depósito mucilaginoso producido por microorganismos (lo que solemos llamar “madre”) que no altera para nada su calidad ni eficacia, solo debes filtrarlos con un filtro de papel y envasarlos de nuevo para seguir usándolos, ahora bien, eso indica un pequeño despiste en la conservación… tenlo en cuenta.

Si se estropea de verdad emana un olor nauseabundo que no te va a confundir en absoluto, tíralo.

Si compras envases grandes, que siempre salen más a cuenta, pasa un poco a un envase más pequeño para uso cotidiano y el resto guárdalo bien, los entendidos dicen que mejor a unos 10ºC, y es idóneo en botellas de cristal (aunque también admitimos plástico de calidad) color marrón o azul, evita los transparentes.

Ahora solo queda que te enamores de sus virtudes. A nivel general actúan en los sistemas:

  • Respiratorio
  • Digestivo
  • Cardiovascular
  • Cutáneo
  • Metabólico
  • El mundo psicoemocional
  • El aparato osteoarticular
  • Los dientes y la boca
  • El aparato reproductor y urogenital
  • El sistema energético

 

¿Me acompañas a descubrirlos?.

¿Ya los conoces?, ¿has usado alguno?, ¿quieres que hable de alguno en concreto?

 

*Para ampliar esta información puedes consultar estos libros:

– «Hidrolaterapia», Lydia Bossom. Ed. Amyris.

– «Aceites Esenciales y Aromaterapia», Valerie Ann Worwood, Ed. Gaia.

 

Un saludo cordial, espero que te haya gustado y que leas el próximo post, y muchas gracias por tus comentarios, ¡son muy bienvenidos!

 

“La Belleza reside en el ojo del que mira”

Shoshitsusen

 

«Mírate con Belleza…»

Sheila Minguito.

 

 

 

 

 

 

 

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