La bañera es uno de los lugares más placenteros y curativos que podemos usar y disfrutar y seguro que estás conmigo en que el invierno es la mejor estación para hacer uso del poder curativo del agua caliente. Como en nuestro primer mundo disfrutamos de agua caliente en nuestro cuarto de baño no hay excusa para no sacarle partido…

Si sueles tener:

Frío generalizado · Enfriamientos (Resfriados · Catarros · Cistitis) · Pies fríos · Sabañones · Rigidez articular · Reumatismos · Dolores y tensión musculares · Artrosis · Insomnio · Estrés · Tensión generalizada · Gripes y otras enfermedades infecciosas…

Todos estos males y alguno más pueden mejorar con un baño curativo tomado puntualmente si es por enfriamiento o regularmente si es por otros problemas. Y si no tienes bañera, pues estamos de lleno en plena fiebre ‘anti bañera’ (siendo sustituidas por las prácticas duchas que si bien resultan útiles para la higiene diaria carecen de las posibilidades terapéuticas que brindan las bañeras), no dejes de darte un baño terapéutico de pies, o PEDILUVIO, con los mismos ingredientes y temperaturas que los baños completos. Las sensaciones no serán las mismas pero obtendrás una alta eficacia de igual manera.

Desde la antigüedad se reconocen los efectos terapéuticos del agua, lo que en medicina natural llamamos HIDROTERAPIA, que es la Curación por el Agua, y que en su versión de baños calientes nos ofrecen indudables e inmediatos beneficios.

Mientras se llena la bañera pon dentro 2 puñados grandes de las sales que quieras a las que puedes añadir para mayor eficacia y placer 5-6 gotas de algún aceite esencial de tu gusto, aunque suelo recomendar que solo se usen los aceites esenciales si conoces su uso, dosis y precauciones. Se irán disolviendo y solo tienes que meterte en el agua a la temperatura y tiempo indicados.

Las Sales

Las que tenemos (y son las que recomiendo) en la tienda de Agua de Flores son de 2 clases ideales para darse un baño:

  • La clásica y muy disponible es la SAL DE MAR, la mejor es la sal marina gruesa natural sin refinar, aunque en una urgencia puedes usar sin problemas cualquier sal marina. La rica composición mineral de la sal marina es una fuente de nutrientes y su naturaleza energética depura las toxinas físicas y electromagnéticas: cuando sales de un baño con sal marina te sientes ligera y revitalizada por este efecto. Si encuentras alguna sal de origen interesante como la de la Camarga francesa o la del Atlántico norte tendrás muchas cualidades saludables, aunque su precio también es “interesante”… si no puedes pasar por aquí búscala ecológica o bien asegúrate que no tenga aditivos antiapelmazantes.
  • Después está la sal de EPSOM (sulfato de magnesio). Esta sal contiene minerales que producen un efecto alcalinizante en el cuerpo, potencian la eliminación de los desechos ácidos de los músculos y articulaciones, inducen una transpiración copiosa y cuidan la piel. Su contenido en magnesio produce efectos curativos sobre el S.Nervioso, la piel, los huesos y las articulaciones. Se venden por envases de unos 5kg porque lo mejor es darse curas de sales de Epsom: 1 baño diario con medio kilo de las sales en la bañera, 30min. a temperatura bien caliente durante 9 días seguidos al mes. El único problema es que pueden bajar la tensión y para las personas hipotensas como yo no nos queda más remedio que dejar tiempo entre los baños, a veces va bien un día sí y uno no, o bien ampliar el espacio entre baños a uno a la semana. Para recuperar la tensión lo mejor es mojar con agua fría las muñecas, tobillos y nuca al salir del baño, pero si es tu caso aún así quizás tengas que valorar la frecuencia ideal para ti. Si tienes la tensión normal pues va todo bien y si eres hipertensa te vendrán de fábula.

Estos baños no son higiénicos si no terapéuticos, es decir, que no uses jabones, geles ni champús para “aprovechar” el agua del baño. Estas sustancias, aunque las uses naturales, ablandarán tu piel y tendrás como resultado una gran deshidratación de la misma. Lo mismo puedo decir de cualquier sustancia lúdica que añadas al baño: bombas de baño, sales aromáticas coloreadas, espumas de baño… son solo sensoriales, no suelen ofrecen cualidades cosméticas y menos aún terapéuticas. Las tienes no obstante en versión natural con las que al menos menguas los tóxicos que contienen. Y aquí de nuevo atención con la palabra natural pues estos cosméticos sensoriales pueden engañar mucho.

Sacar el frío con agua caliente

Si lo que deseas es contrarrestar o prevenir un enfriamiento debes darte un baño de agua muy caliente-ascendente: comienzas con agua caliente y a medida que te acostumbras a la temperatura del agua vete añadiendo más agua muy caliente para ir subiéndola hasta tu tope personal y que llegues a sudar al salir del baño. La sudoración aumenta si mientras estás en el baño te tomas una infusión caliente de jengibre, limón y miel. Al terminar el tiempo debes secarte y tumbarte un poco de tiempo, de 10 a 30min, para que la sudoración continúe un rato y finalmente pare por sí misma, y para regular la circulación y la tensión sanguínea. Si te das este baño nada más haber cogido frío (antes que pasen 24h desde que sientes que pasaste un frío excesivo) evitarás que el enfriamiento continúe su camino agresivo y no desarrollarás catarros, ya sean de garganta, de pecho, de intestino (cólicos de frío) o de vejiga (sí, las clásicas cistitis): es 100% eficaz, y vale para los niños también.

Lo que sí puedes hacer aprovechando el baño es exfoliarte: aunque no te lo creas es la mejor exfoliación que puedes hacerte. Tienes que llevar un rato largo en el agua y cuando creas conveniente probar a friccionarte la piel con tus propios dedos. Si el agua caliente ha ablandado suficientemente la capa córnea cutánea, ésta se desprenderá con la fricción en forma de bolitas más o menos oscuras, y solo tienes que ir frotándote toda la piel con las manos y aclararte con la misma agua, frotando con tus dedos las veces necesarias hasta que ya no se desprenda más piel muerta. En la espalda tendrás que hacer alguna contorsión pero puedes llegar a toda ella si estás en forma… si no tendrás que pedir ayuda… La piel no se irrita, en todo caso las puntas de tus dedos se quedarán un poco sensibles pero nada más, sobre todo al pasarlas en zonas con algo de vello corporal. Esta exfoliación es la más eficaz y más suave para tu piel… ¡salvo en la cara!

Nota: Estas indicaciones de baños calientes son para personas con salud, es decir, si tienes alguna enfermedad declarada o tomas fármacos es conveniente que me consultes o le consultes a tu terapeuta o asesor de salud natural de la conveniencia de hacerlos.

Qué disfrutes de tus baños!!!.

 

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