PARA QUÉ TE VIENE BIEN
La lactoferrina es una proteína natural presente por naturaleza en nuestras mucosas (saliva, lágrimas, leche…) y tiene un papel crucial en el metabolismo del hierro y por tanto en la salud de todo tu cuerpo.
La lactoferrina se encuentra en la leche materna, así como en la de vaca y la de cabra.
La lactoferrina capta y transporta el hierro para llevarlo de manera eficiente a los lugares del organismo en que se necesita como la médula ósea ayudando a formar los glóbulos rojos.
La lactoferrina también ayuda a regular la homeostasis del hierro en el cuerpo por lo que no solo contribuye a subir los niveles de este mineral sino que también se encarga de que no se absorba demasiada cantidad.
PRINCIPALES FUNCIONES
- Su función principal es unirse al hierro para regularlo, evitar que favorezca la inflamación y apoyar a nuestras defensas.
- Reduce la inflamación intestinal, favoreciendo la recuperación de la mucosa.
- Favorece el equilibrio de la microbiota, especialmente el crecimiento de Bifidobacterium.
- Apoya al sistema inmunitario, modulando la respuesta y frenando el crecimiento de patógenos.
- Mejora la absorción del hierro procedente de alimentos y suplementos
- Controla el hierro libre, el que no se está usando y puede alimentar bacterias dañinas o generar inflamación.
Pero también puedes subir tus niveles de lactoferrina haciendo ejercicio cotidianamente, tanto de fuerza como de intensidad moderada pero siempre regular.
Para qué la necesitas
- Bajas defensas o infecciones recurrentes.
- Inflamación digestiva o molestias intestinales.
- Disbiosis.
- Ferritina baja con mala absorción o baja tolerancia al hierro oral.
- Necesidad de apoyo suave y regulador durante épocas de más estrés o carga inmunitaria.
La lactoferrina es reguladora, protectora y refuerza tu organismo con una gran tolerancia y nulos efectos secundarios.






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