Si pensabas que comer alcachofas es aburrido o soso te puedes llevar una grata sorpresa con esta receta.
¿Sabías que son flores?
Y además, flores de un tipo de cardo… de tamaño enorme que se cultiva desde siempre en el Mediterráneo y buena parte de España por su delicioso y dulce sabor.
Están en plena temporada entre otoño y primavera, y forman parte de numerosos platos tradicionales, desde el arroz negro con alcachofas hasta las alcachofas fritas y las rehogadas con jamón.
En la alimentación saludable se incluyen siempre aprovechando la temporada y procurando evitar usarlas congeladas o en conserva ya que pierden cualidades organolépticas y energéticas.
Las alcachofas son muy ricas en fibra insoluble y soluble: la inulina, muy interesante como prebiótico natural (alimenta las bacterias saludables intestinales). Mejoran la digestión, equilibran la glucosa en sangre y son saciantes.
Son ricas en minerales, tienen virtudes diuréticas y depurativas de la sangre, ayudando a regular el metabolismo de las grasas y los azúcares, con sus fitoactivos sobre la vesícula biliar y el hígado.
Así que hoy te traigo una receta espectacular para enriquecer tu biblioteca del gusto mientras cuidas tu digestión y tu salud.
Eso sí, si tienes tendencia a los gases porque tu flora intestinal aún necesita ayuda, prepara esta crema pero no abuses de ella por mucho que te guste hasta que mejores tu microbiota incorporando alimentos pre y probióticos de manera adecuada a tus necesidades.

RECETA DE CREMA UNTABLE DE ALCACHOFAS
Esta deliciosa receta puede subir una pasta al cielo, picotear con tostaditas, añadir a sándwiches, ensaladas, o como base de tostas, crepes, relleno de arepas, rollitos de arroz o cualquier idea que se te ocurra.
Ingredientes:
- 4 alcachofas frescas
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 100 ml de caldo de verduras (o agua)
- 50 g de nueces o piñones (opcional, para aportar cremosidad y sabor)
- Zumo de medio limón
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil fresco picado (opcional, para decorar)
Preparación:
- Sofreír los aromáticos: en una sartén, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y los ajos laminados, y sofríe hasta que estén transparentes y fragantes.
- Preparar las alcachofas: mientras se hacen los aromáticos, retira las hojas exteriores duras y corta las puntas espinosas. Pela el tallo y corta las alcachofas en cuartos, eliminando la pelusa interna si la hubiera. A medida de que las peles las añades a los aromáticos y vas rehogado.
- Cocinar las alcachofas: cocina durante unos minutos hasta que comiencen a dorarse. Si decides usar nueces o piñones, añádelos en este momento y remueve bien.
- Añadir líquido: vierte el caldo de verduras (o agua) en la sartén, lleva a ebullición, luego reduce el fuego y tapa. Deja cocinar hasta que las alcachofas estén tiernas. El líquido debe evaporarse del todo, si no es así, retíralo y guárdalo.
- Triturar: transfiere la mezcla al vaso de una batidora y procesa hasta obtener una crema suave y homogénea. Si la mezcla está demasiado espesa, puedes añadir el líquido si sobró o bien un poco más de caldo o agua hasta alcanzar la consistencia deseada.
- Ajustar sabor: prueba la crema y añade sal y pimienta al gusto.
- Servir: deja enfriar la crema a temperatura ambiente o en el refrigerador.
- Consúmela de inmediato o como mucho en un par de días para que no se estropee.
Ya me contarás qué tal te sale.
Besos y flores de Alcachofa.
Sheila Minguito.




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