Crema hidratante o crema humectante, ¿cuál es mejor? Es posible que te hayas encontrado con esta duda en los últimos tiempos, el mercado parece que se ha ampliado con las cremas humectantes.

Pero, ¿son mejores que las clásicas hidratantes?

¿Qué es y porqué usar una hidratante?

 

Así, en plan fácil:

Hidratante: aporta agua.

Humectante: aporta aceites.

Sí, aparentemente son diferentes porque para hidratar debemos aportar agua a la epidermis, lo que mejora su capacidad de absorber humedad y nutrientes.

Y para humectar debemos ayudarla a retener la humedad con aceites lo que permite mantener la barrera protectora natural que evita la pérdida de agua. 

Para cubrir estas 2 necesidades de la piel usamos cremas. Tanto para la piel del rostro como del cuerpo.

9 de cada 10 mujeres tenemos necesidad de aplicar alguna crema hidratante porque tenemos la piel deshidratada.

¿Por qué hacemos esto?

Porque al ponernos una crema, o leche corporal en el cuerpo, aportamos esos 2 nutrientes básicos para que nuestra piel funcione bien y de inmediato sentimos confort y bienestar: el agua y los aceites.

Así que como necesitas ponerte crema es bueno elegir la más idónea para tu piel, pero ¿sabes qué es una crema?

Una crema es una emulsión, una mezcla entre agua y aceite más ciertos emulsionantes (que son imprescindibles para mezclar 2 sustancias que son inmiscibles entre sí).

Además incluyen principios activos y otros ingredientes necesarios como conservantes.

Las cremas reproducen lo mejor posible el manto hidrolipídico de nuestra piel (una mezcla entre el sebum y el sudor que la mantiene sana) para repararlo, regenerarlo y hacerlo durar íntegro todo el tiempo posible.

Por tanto cualquier crema lleva en su composición agua y aceites.

¿Entonces, en qué se diferencian las cremas hidratantes de las humectantes?

 

manos con crema hidratante en los dedos

Crema hidratante o humectante

 

Desde mi punto de vista estas nuevas cremas humectantes son una moda: una manera de vender algo que siempre se llamó hidratar.

En la carrera por el mercado de la cosmética la irrupción de los cosméticos naturales no solo ha hecho que la competencia sea aún mayor sino que ha puesto de relieve la mentira de los ingredientes cosméticos.

Si una crema se basa en agua y aceites es porque así funciona nuestro manto hidro – lipídico. 

Pero hay una gran diferencia de comportamiento entre:

  • las cremas convencionales que están hechas con derivados del petróleo (parafinas y otros aceites minerales) y 
  • las cremas que están hechas con aceites vegetales (sésamo, jojoba, almendras, etc…).

Los derivados del petróleo no se comportan como los aceites vegetales en tu piel.

Sólo los aceites vegetales tienen la posibilidad y capacidad de llegar a formar parte de las estructuras propias de la piel, por su similitud con los lípidos cutáneos.

Mientras que una parafina no llega a formar parte del manto hidro-lipídico pero sí que genera una película que impide la evaporación del agua.

Por eso la usan en las hidratantes, pero a costa de saturar tu piel y obligar a tu hígado a trabajar más para eliminarla del cuerpo.

Y por la misma razón es menos útil en la humectación que necesita aceites que absorba la piel.

Cremas bien formuladas

Sin embargo la cosmética natural que solo formula con agua y aceites vegetales similares a los de la propia piel tiene las 2 acciones a la vez.

Las cremas vivas de la buena cosmética natural son más similares a la piel que las convencionales por eso se comportan mejor en la piel.

Además, pueden variar su composición o su formulación para crear variantes adecuadas para las pieles más secas que necesitan texturas más resistentes en la superficie para evitar la evaporación de agua epidérmica, como las emulsiones water/oil.

O bien crear emulsiones oil/water para las pieles menos necesitadas en aceite y más en agua: pieles mixtas, sensibles o grasas.

Un laboratorio que se precie distingue y formula claramente los tipos de cremas hidratantes que serán más indicadas para uno u otro de los tipos básicos de piel, porque no serán iguales las necesidades ni los objetivos.

Así que para mí distinguir entre crema hidratante o humectante es un reclamo comercial, y una buena marca no necesita ofrecerte algo que no se sostiene mucho desde el punto de vista bioquímico.

 

¿Tienes la piel seca o deshidratada?

 

Pero para elegir bien qué hidratante necesitas lo primero es conocer tu piel.

mujer aplicando crema hidratante facial

 

Piel seca o deshidratada es una confusión muy habitual porque en el lenguaje cotidiano seco significa que no tiene agua, ¿verdad?

Pero en dermatología una piel seca es una piel que le falta una alta cantidad de los aceites propios del manto hidrolipídico, y no que le falta agua.

Aunque la piel seca puede además estar deshidratada… ¡terrible incomodidad!

Por que como puedes concluir, a la piel deshidratada le falta agua, pero no necesariamente aceites.

La piel deshidratada es un estado de la piel, no un tipo, que puede ocurrir a todas las pieles en algún momento de su vida. Simplemente pierde más agua de lo que sería bueno.

Lo importante es que este estado se puede corregir bien mientras que la piel seca no cambia nunca, solamente podemos compensarla adecuadamente.

Y es que la piel seca es un tipo de piel que se da de forma genética, con unas características propias inconfundibles (como poros y textura muy finos, tacto y brillo suave…) aunque también puede aparecer por la transformación del cutis por el envejecimiento, sobre todo tras la menopausia.

 

Conclusiones

dibujo de mujer poniéndose crema facial hidratante

Cualquier crema es una emulsión que contiene agua y aceite.

Por tanto la diferenciación entre crema hidratante o humectante se basaría en que las humectantes deberían aportar mayor cantidad de aceites y estarían indicadas para las pieles secas o maduras.

Siendo menos indicadas para pieles normales, mixtas o grasas**.

Por tanto si te recomiendan aplicar una humectante antes de una hidratante estás usando dos cremas en lugar de una sola para lo mismo… marketing puro.

Y si solo usas humectantes puede que no te mantengan bien la tasa de hidratación, por lo que deberías alternar una humectante con otras hidratantes.

Si no tienes claro qué tipo de piel tienes opta por una hidratante natural que tendrá elementos hidratantes como el agua, sales minerales y vitaminas y elementos humectantes como los aceites vegetales, la cera de abejas, la glicerina o agentes emolientes vegetales que mantendrán tu piel bien hidratada y protegida.

Si tienes la piel grasa necesitas una crema hidratante específica para pieles grasas, no un producto sin aceites porque ya has visto que la salud del manto hidrolipídico necesita aceites, evidentemente adaptados a tu tipo de piel.

Y para la piel mixta… bueno, este es un cajón de sastre donde hay que ver qué necesitas tú concretamente pero las humectantes no te van a ir mejor…

Por tanto que no te compliquen la vida.

Si usas una buena hidratante natural apropiada para tu tipo de piel no tienes que preocuparte por las proporciones de sus ingredientes ya que un buen laboratorio tiene eso en cuenta para crearla.

Como el mío y sus maravillosa carta de cremas. Ya te contaré en otro post en que se diferencian del resto, pero las tienes aquí por si quieres echar un ojo ahora.

 

Un poco de super-hidratación

 

Pero si no eres usuaria de mis cremas (aún…) te voy a explicar cómo puedes dar una dosis de super-hidratación a tu piel usando la crema que tengas ahora mismo:

 

mujer joven poniéndose crema facial

    1. Limpia bien tu piel y tonifícala con un tónico sin alcohol o con un hidrolato.
    2. Pulveriza un poco de hidrolato sobre el cutis de la cara, cuello y escote.
    3. Aplica un poco de aceite vegetal o un sérum a base de aceites vegetales mientras todavía tienes húmeda la piel. Esto creará una nueva emulsión del aceite y del agua del hidrolato que será lo primero que absorba tu piel.
    4. Ponte tu crema habitual.

 

 

Y para el cuerpo:

mujer aplicando crema en la pierna derecha

    1. Cepillado en seco y aclarado en la ducha, usando jabón o gel en las zonas íntimas pero no en toda la piel.
    2. Sin secar la piel (aún sería mejor si tienes un filtro de ducha para retirar los contaminantes más grandes y que no queden sobre tu piel) aplica una fina capa de aceite vegetal, según tus necesidades y gustos.
    3. Aplica ahora una fina capa de leche o crema corporal, sí, encima del aceite. Si es bueno en la cara, imagínate en el cuerpo…

 

 

Espero que este artículo te haya aportado información para poder elegir mejor tu crema hidratante o humectante (sic)…

Pero si necesitas alguna orientación concreta recuerda que tengo a tu disposición ASESORÍAS GRATUITAS de BELLEZA ARMÓNICA, donde puedo aconsejarte entre las mejores opciones para tu piel en cada momento.

Muchas gracias por leerme, si quieres comentar algo sería estupendo que lo hagas abajo, en la cajita de comentarios.

Namasté.

Sheila Minguito.

 

 


*la limpieza. Sin ella no hay belleza.

** aunque sobre este tema del tipo de pieles hay que puntualizar mucho, lo haré pronto en un próximo post.

 

 

 

 

 

 

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