Seguro que ya has escuchado más de una vez esto de las células madre.
Y suena interesante, lo mínimo.
Lo usan en terapéuticas punteras de medicina regenerativa.
Son células no especializadas que tienen una capacidad única para reconstruir cualquier tejido.
Pues hoy te cuento sobre las células madre vegetales y la terapia natural que las usa porque te va a encantar.
Se llama Yemoterapia y es la rama más joven de la Fitoterapia porque se desarrolló en los ’60 a partir de unas investigaciones del dr. Pol Henry con las yemas de los árboles.
Aunque sabemos que ya Santa Hildegarda usaba expresamente las yemas de ciertos árboles para sus curaciones.
Por lo que quizás hoy en día solo hemos retomado un conocimiento perdido…
Uno que conocía de sobra que las yemas y brotes jóvenes concentran toda la vida en su interior.
Contienen toda la información, capacidad y energía necesaria para el desarrollo del árbol completo: raíces, hojas, flores y frutos.
Y esto lo logran gracias a que presentan una elevada concentración de compuestos activos de gran potencial terapéutico:
- hormonas de crecimiento,
- polifenoles,
- enzimas,
- aminoácidos,
- fitohormonas y
- oligoelementos
Todos perfectamente bioasimilables sin ningún daño secundario.
Pero también, más allá de lo tecnológico, nos encontramos con un aspecto sensorial y energético impactante:
Es posible percibir perfectamente el sabor del Higo y de la hoja de la Higuera en el extracto yemoterapéutico de Higo, aunque no contiene ninguna de esas dos partes de la planta.
Algo que nos demuestra que la información que perciben nuestros sentidos tiene mucho que aportar a nuestra salud.

Descubre el poder de las yemas
Las yemas, brotes y en algunos casos raicillas jóvenes e incluso semillas recién formadas son la materia prima vegetal que se usa para hacer los preparados, llamados yemoderivados o yemoterápicos.
Esas células madres vegetales se obtienen macerando las yemas frescas en 3 solventes:
- agua (para extraer las vitaminas, sales minerales, taninos y flavonoides)
- alcohol (alcaloides, ácidos, vitaminas y glucósidos)
- glicerina (aceites esenciales, ceras, gomas y fenoles)
Que se mezclan para realizar el producto final yemoderivado que es el que te vas a tomar.
Después del extracto inicial algunos son mezclados entre sí para obtener compuestos y otros son diluidos para uso individual (ver más adelante).
¿Y para qué?
Pues la presencia de este cóctel concentrado de células madre y todos sus compuestos explica las asombrosas propiedades en el cuerpo humano, que recibe estas células madre vegetales sin ningún daño colateral, en 3 funciones principales:
1.Regulación y terreno
Ayuda a reequilibrar el organismo de forma suave, sin toxicidad, actuando de forma integral sobre el terreno biológico.
2. Estimulación, regeneración
La potencia vital propia de las células madre vegetales dona esa fuerza a los tejidos de distintos órganos.
3. Drenaje y detoxificación
Es una de sus acciones más importantes, limpiando los tejidos orgánicos, como el hígado o el riñón, la linfa y su sistema linfático.
Acciones con eficacia demostrada que, gracias a la propia totipotencialidad de las yemas, mejoran trastornos como:
Y en particular ayudan a eliminar las toxinas del citoplasma aportando una acción inestimable en procesos depurativos y de drenaje específico del organismo.
Por eso forman parte de los productos depurativos de mi CURA DEPURATIVA NATURISTA, ya que a su eficacia se une su alta tolerabilidad e inocuidad.

Calidad imprescindible
Para garantizar que los extractos de Yemoterapia actúen como deben ayudando a estimular funciones y órganos enlentecidos o bloqueados, a regenerar sistemas dañados y a eliminar las toxinas acumuladas existe la A.I.G. (Association Internacionale de Gemmothérapie).
Que publica unas normas de calidad estrictas basadas en la detección y valoración cuantitativa de unos marcadores específicos para cada macerado conocido y estudiado que garantizan el efecto terapéutico eficiente.
Considerando 2 posibilidades de uso de los extractos de yemoterapia con sus células madre vegetales:
-
Unitarios o Yemoderivados clásicos
Contienen las yemas de una sola planta y tienen recomendaciones terapéuticas precisas.
Hay unos 40 yemoterápicos estudiados, reconocidos y notificados a nivel europeo.
A su vez el yemoderivado unitario tiene dos preparaciones:
- los macerados madre, que se venden como complemento dietético
- la primera dilución D1 que se venden también como fármacos.
-
Complejos
1. Complejos formulados solo con yemas pero de distintos árboles.
2. Además de los extractos de las yemas pueden contener aceites esenciales, tinturas madre, oligoelementos, etc.
Pero deben estar elaborados de determinada manera y calidad para conseguir la sinergia terapéutica que garantice su eficacia.
La A.I.G reconoce unos 20 yemoterápicos compuestos.
Esto es muy importante porque algunas marcas mezclan los extractos de yemas con otros productos de fitoterapia o bien usan otros solventes.
Y aunque no tienen por qué ser dañinos, puede desaparecer la eficacia propia de las células madre.
Sin embargo, el laboratorio Forza Vitale, con quien trabajo estos estupendos preparados, ha incluido su savoir faire a las preparaciones yemoterápicas.
Ha realizado sus propias investigaciones siguiendo la Fito-embrioterapia y desarrollado preparados exclusivos y registrados: los PSC Plant Stem Cells.
La concentración de células madre en estos productos es la más alta conocida y también su actividad vibracional, por lo que su dosificación es muy determinada.
Igualmente, desarrollan Yemoderivados clásicos con la preparación espagírica que intensifican la actividad vibracional del remedio natural.
Esto permite utilizar la Yemoterapia con toda seguridad y eficacia en el apoyo de una vida saludable y el mantenimiento del bienestar completo.
Cómo los tomas
La Yemoterapia tiene varias ventajas además de su inocuidad y potencia: sabe muy bien y se toma sin molestia alguna.
Y es una opción terapéutica natural ideal para bebés, niños, mujeres embarazadas y ancianos.
Cada laboratorio recomienda sus propias cantidades así que solo tienes que seguir las indicaciones del envase, pero se suelen tomar directamente en la boca o diluidos en una cucharada de agua.
En cuanto a la duración del tratamiento lo ideal es tomar el yemoderivado clásico durante un mes y observar los resultados, a partir de ahí se pueden tomar sin supervisión profesional durante 3 meses seguidos con un descanso de 1 semana entre cada mes.
Para otras preparaciones es adecuada la recomendación profesional.
Bien, esto es todo por hoy, espero que te haya gustado conocer la fuerza curativa de las yemas y las células madre vegetales para tu salud y bienestar.
Y si ya las has usado, déjame en comentarios qué has logrado con ellas.
Besos y yemas de Grosellero.
Sheila Minguito.
NOTA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD SALUD INTEGRAL
El objeto de este artículo es comunicar e informar sobre distintas posibilidades que ofrecen los remedios naturales y las teorías no convencionales sobre el Ser Humano para promover y mantener la Salud Integral de las personas que deseen ejercer su derecho a hacerse responsables de su propia salud.
La información que transmito está basada en mi experiencia directa como naturópata a lo largo de más de 28 años con distintos laboratorios de productos y remedios naturales.
Debo informarte que en este contexto declino toda responsabilidad del uso inadecuado que se le pueda dar a estas recomendaciones respecto a su aplicación inadecuada o negligente, reacciones individuales o interferencias con tratamientos médicos.
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